TARTA REINA DE SABA

 


¡Hola a todos!

Hoy quiero compartir con vosotros una deliciosa tarta que he preparado el fin de semana pasado por el cumpleaños de mi hijo. 
Esta receta es perfecta para los incondicionales del chocolate, ya que ofrece un sabor intenso y una textura cremosa que conquista al primer bocado. Es fundamental elegir ingredientes de calidad, especialmente el chocolate y la mantequilla, para asegurar un resultado exquisito. 
He decorado la tarta con un crocante de almendra y una flor de boca de dragón del jardín de mi madre, ¡un auténtico espectáculo visual! 
Además, es una preparación sencilla, sin técnicas complicadas, ideal para sorprender a nuestros invitados con un postre elegante. 
Como toque final, os recomiendo acompañarla con una bola de helado de mango y fresa, que aporta frescura y un contraste delicioso. 
En definitiva, una forma estupenda de disfrutar cualquier celebración en casa.
¡No os la perdáis!



RECETA TARTA REINA DE SABA


PRESENTACIÓN

Sobre una bandeja servimos la tarta cubierta de un baño de chocolate y mantequilla y espolvoreada con almendra crocante, acompañada, si se desea, de una bola de helado de mango y fresa.


INGREDIENTES // para 8 personas

  • 115 g de chocolate para fundir
  • 115 g de mantequilla reblandecida
  • 135 g de azúcar en polvo
  • 3 yemas de huevo
  • 3 claras de huevo
  • una pizca de sal
  • 1 cucharada de azúcar
  • 50 g de harina de almendra
  • 70 g de harina de repostería
  • 5 gotas de esencia natural de almendra
  • almendra granulada para decorar
  • 1 L de helado de mango
UTENSILIOS

Un molde redondo desmontable de 20 cm de diámetro.
Papel sulfurizado o de horno.
Un batidor de varillas o una batidora eléctrica
Dos cazos, uno grande y otro más pequeño, que quepa dentro del grande.
Una espátula de silicona.

ELABORACIÓN
  1. Precalentar el horno a 180 ºC. Forrar de papel sulfurizado y engrasar y enharinar un molde redondo desmontable de 20 cm de diámetro.
  2. Poner el chocolate a derretir en un cazo al baño maría.
  3. Separar las claras de las yemas.
  4. Batir bien la mantequilla con el azúcar hasta obtener una pomada. Añadir las yemas de huevo y mezclar bien.
  5. Montamos las claras a punto de nieve con la sal hasta que formen picos suaves. Añadimos la cucharada de azúcar blanquilla. Seguimos batiendo hasta conseguir un merengue firme.
  6. Con la espátula de silicona, añadir el chocolate derretido a la mezcla de yemas, añadir seguidamente las almendras en polvo y la esencia de almendras. Mezclar. Ahora añadimos la cuarta parte de la claras, mezclamos con movimientos envolventes, echamos dos cucharadas de harina tamizada, mezclamos con suavidad y volvemos a repetir la operación dos veces más, alternando claras y harina, hasta terminar de añadirlas en su totalidad. (*Consejo: Tamizar la harina directamente en la masa con colador o tamiz.)
  7. Verter la masa en el molde y hornear a altura media sobre bandeja de horno 25 minutos. Cuando esté listo, debe quedar por los laterales firme y por el centro con el chocolate derretido, sin cuajar, de modo que si pinchamos una aguja en el centro, salga manchada con el chocolate. Esto tiene que ser así, porque al enfriarse adquirirá mayor consistencia. Dejaremos enfriar el bizcocho en el molde 15 minutos y luego lo sacaremos y lo pasaremos a una rejilla, dejándolo enfriar del todo durante una hora. Una vez esté frío el bizcocho, procederemos a darle la cobertura de chocolate.
Cobertura de chocolate

Derretir 60 g de chocolate cobertura con tres cucharadas de mantequilla al baño maría suave. Apartar del fuego y enfriar, sumergiendo el cazo en un bol con agua muy fría, removiendo hasta que adquiera la consistencia adecuada para poder extenderlo con facilidad. Con ayuda de una espátula de pastelería, cubrir el pastel.
Cubrir en su totalidad con almendra granulada.









 

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